sábado, 29 de septiembre de 2007

De familias y parejas. ¿Corazón que no siente?

Tomado del (Diario La República del 27 de setiembre de 2007)


De familias y parejas. ¿Corazón que no siente?

Nelly Chong G.Terapeuta

nchong@ifasil.com


Las aventuras amorosas causan mucho daño, algunos matrimonios logran recuperarse de sus estragos, a costa de grandes esfuerzos y sufrimientos terribles, otros quedan dañados por siempre, y el reclamo, la desconfianza y el constante reabrir las heridas se vuelve un tema recurrente en la relación de pareja, que nunca más vuelve a ser la misma. Siempre que una persona descubre la infidelidad de su pareja, la confianza, la imagen que uno tiene de la persona amada y de uno mismo en esta relación entra en revisión. Algunas personas creen que el hecho de que la aventura no haya sido descubierta, implica que el otro(a) no sufre.

Él sale a almorzar en un día de trabajo y no regresa a trabajar, pero cuida de volver a su casa a la misma hora a la que suele regresar de trabajar. Él piensa que así ella no sospechará nada. Ella "siente" que hay algo que no puede explicar pero que le indica que él algo le oculta.

La justificación más conocida para la infidelidad es que al infiel le hace falta algo que no consigue dentro de su casa, entonces tiene derecho a buscarlo fuera de ella. Por lo tanto, es responsabilidad del engañado(a) el comportamiento desleal de su compañero(a).
Juan y Elena están casados hace 18 años, a lo largo de este tiempo juntos, Juan tuvo una aventura con una amiga cercana de Elena, que ella descubrió y perdonó, luego con una mujer de su trabajo y en la actualidad se ve con una vecina. Él sostiene que son situaciones sin importancia, son solo sexo, él en verdad ama a Elena y nunca la dejaría. Según él estas mujeres le dan un placer que no encuentra en su casa. Lo hacen relajarse y olvidarse de los problemas y las responsabilidades de su trabajo y su casa. Él considera que fue un incidente desafortunado el ser descubierto, y a pesar del sufrimiento causado, sigue creyendo que se trata de no ser descubierto y no de su deslealtad hacia Elena.

Julia está casada con Ernesto y sale con un compañero de trabajo, se van a un hotel, ella sostiene que ama a su marido, es solo que el sexo se ha vuelto monótono, su esposo ya no le hace un halago, solo recibe críticas, en cambio esta relación nueva la hace sentirse atractiva otra vez .
Estas personas construyen una doble vida. Invierten tiempo y dinero en "asegurarse" de estafar a su compañero, cuidar los detalles para no ser descubiertos es parte de esta doble vida. No parecen darse cuenta de cómo sus escapadas ocasionan una distancia entre marido y mujer que va erosionando poco a poco la relación. Existe en el medio de ellos un secreto importante que no es posible de ser compartido.
Los supuestos problemas que lo llevaron a esta situación no están siendo resueltos donde suceden, en casa, sino que se intenta resolverlos fuera del lugar donde ocurren, con lo cual se generan problemas adicionales, que no eran parte del problema original. La deslealtad hacia el compañero(a) implica establecer una barrera para proteger la existencia del mundo secreto, que usualmente no es tan secreto, como creíamos y que por una u otra razón sale a la luz dejando muchos muertos y heridos en el camino.
Como decían los antiguos, "el diablo hace las ollas pero no las tapas".

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