viernes, 1 de agosto de 2008

JESÚS ADRIÁN ROMERO: DOS CANCIONES ESPECIALES, MUY ESPECIALES + 1 + 1

JESÚS ADRIÁN ROMERO: DOS CANCIONES ESPECIALES, MUY ESPECIALES + 1 + 1

Por favor, ábrele tu Corazón. Es lo más fácil. Solamente sé que es real y, al mismo tiempo, inexplicable. Recíbelo, y Jesús tu vida cambiará. Todo cambiará. Que el Señor te bendiga todos los días de tu vida, y que el Bien y la Misericordia sean siempre tu compañía.

BUSCANDO REFUGIO - Jesús Adrián Romero

Buscando salida de la tempestad
Buscando refugio me vine a encontrar
Con un paraíso con una ciudad
Inimaginable te voy a contar

Llegué muy cansado y sin fuerzas en mí
Pensaba que ya no podía resistir
Quería tan solo una tregua tomar
Por sólo un momento quería descansar

Y me recibió un hombre incomparable
Te he estado esperando
Me dijo y me sonrió

Y me llevó a un río cristalino
Y en el lavó las heridas
Que el camino me causó

Y me alimentó del árbol de la vida
Y puso en mis espaldas
Un manto de perdón

Te puedes quedar me dijo si deseas
Es para ti, lo que miras
con mi sangre lo compré

Entoncés pude ver
Las heridas de sus manos y sus pies
Que por mí sufrió



A SUS PIES - Jesús Adrián Romero

Cuando el mundo te inunda de fatalidad,
Y te agobia la vida con su mucho afán,
Y se llena tu alma de preocupación,
Y se seca la fuente de tu corazón.

Cuando quieres huir, por que no puedes más,
Por que solo te sientes entre los demás,
Y no hay más en tus ojos brillo y emoción,
Y se cierra tu boca por que no hay canción.

Puedes sentarte a sus pies,
Y de sus manos beber,
La plenitud que tu alma necesita.

Puedes sentarte a sus pies,
Y cada día tener,
Una nueva canción y nueva vida.

A sus pies hay paz, gracia y bendición,
A sus pies tendrás, luz y dirección.

La plenitud en él, nunca se agotará,
Puedes descansar, en su presencia.



LA FRUTA PROHIBIDA - Alex Campos y Dr. P



RAZONES PA' VIVIR - Jesús Adrián Romero y Alex Campos




PERDONAR
(Letra canción hablada)

Es verdad. Todos venimos heridos. Todos hemos sido lastimados por la vida, por la muerte, y por el amor. Y junto con el dolor, hemos sentido también cólera, rabia y resentimiento. Y así en nuestro corazón, ha ido anidando el rencor, muchas veces sin que lo quisiéramos así.

Y es que cuando somos ofendidos o heridos, es natural que sintamos enojo y rechazo. Es una reacción casi automática. Tenemos derecho a sentirlos.

Pero lo que no es bueno para nosotros, es quedarnos con esa rabia. Seguir alimentando el odio y el resentimiento. Y continuar albergándolos por largo tiempo. O por toda la vida.

Es demasiado malo para hacérnoslo a nosotros mismos. Es como si tomáramos una cucharada de veneno cada día. Porque el rencor nos va dañando y enfermando poco a poco.

Hoy se sabe a ciencia cierta, la influencia que las emociones ejercen sobre nuestro organismo. Los estudios han confirmado que la agresión, el odio que albergamos, consciente o inconscientemente, buscan descargarse a través de nuestro cuerpo.

Y uniéndose a una predisposición física, producen diversas enfermedades como la artritis, migraña, úlceras, contracturas musculares, alteraciones cardíacas y cáncer, entre otras.

Y no sólo sufre nuestro cuerpo, porque cuando estamos llenos de rencor y resentimiento, nos vamos oscureciendo y apagando. Nos volvemos irritables y malhumorados. O más aun, nos enfermamos emocionalmente de depresión, ansiedad, fobias y adicciones.

En parte porque la rabia que guardamos, se vuelve contra nosotros mismos. Y así nos atacamos. Dañamos nuestra salud, nuestros sentimientos y nuestras relaciones con los demás.

Por todo esto, nos damos cuenta que el perdón es la medicina que necesitamos para recuperar la salud física y mental, y la paz espiritual.

Perdonar es más una cuestión de voluntad que de sentimiento. Es estar dispuesto a abandonar la pesada carga de odio y resentimiento que nos mantiene atados a una persona o situación del pasado.

Es permitirnos abrir el corazón para dejar entrar nuevamente el amor, tomando la decisión de amar al otro como es. Permanentemente, y con misericordia.

Sin embargo, perdonar no significa justificar lo que nos hicieron, ni decir que estuvo bien. Tampoco implica reprimir o negar nuestra cólera, pues es necesario reconocerla para liberarnos de ella.

Muchas veces es útil descargarla, llorando, hablando con alguien, haciendo ejercicios o hasta golpeando un cojín; para luego, más aliviados, poder comprender y perdonar.

Perdonar no significa hacer como si no pasara nada, ni callar cuando es necesario hablar, y poner límites para arreglar una situación.

Tampoco debemos perdonar y luego sentirnos mejores o superiores a los otros. Perdonamos, porque vamos empezando a entender que las personas que nos dañaron, actuaron así porque ellos a su vez fueron dañadas, o porque en su niñez no recibieron el amor que necesitaban, o no tuvieron orientación y buen ejemplo, o tal vez por su propia debilidad, inmadurez o incluso enfermedad mental, porque realmente no podía actuar de otra manera.

Perdonamos también porque reconocemos nuestras propias fallas, nuestra debilidad. Y cómo también nosotros necesitamos ser perdonados. Y que no estamos libres de culpa para tirar la primera piedra. Y porque todo esto hace nacer en nosotros una sincera humildad para aceptarnos como somos.

Perdonamos, finalmente, porque aprendimos a mirarnos a nosotros mismos con más comprensión y amor. Y así, podemos hacer lo mismo con los demás.


Una vez, acudió al Maestro en busca de consejo, una persona que vivía agobiada por sus resentimientos. Maestro, preguntó, ¿que debo hacer para perdonar a otros? Y Él contestó: No juzgues a nadie. Si no condenaras a nadie, no tendrías necesidad de perdonar.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

hola hermano jesus adrian romero me gusta muchisimo tus canciones espero q me escribas tu feil amigo jhon_erik_19@hotmail.com

Anónimo dijo...

hola jesus adrian romero Dios te bendiga que hermosas alabanzas Dios te ha dado un talento tan hermoso espero algun dia estar asi cantando a Dios con todo el corazon
me gustan todas sus alabanzas
me son de bendicion a mi vida y la de muchos att Josuenoe2009@hotmail.com me gustaria conocerlo bendiones a su vida y familia

MIGUEL A. CHECA BERNAZZI dijo...

Así es, mi estimado amigo. Jesús Adrián tiene hermosos dones para adorar y alabar a nuestro Señor.

Que Dios te bendiga.

Miguel Angel